lunes, 7 de junio de 2010

Bitácora del capitán 07062010

La tripulación se comporta bien, todo va viento en popa -al menos para ellos. Las noticias del exterior llegan con claridad, el telégrafo ha sido de gran ayuda, la comunicación con tierra es inevitable y está de más decirlo pero es extremadamente necesaria. Los "chicos" se comportan bien, aprendieron a contenerse y no buscar lo que hacían en tierra, me gustaría poder decir lo mismo. Las noches han sido largas, muy largas, el insomnio se ha apoderado de mi, y yo, cual marino loco y solitario sólo puedo pensar en ella, aunque lo mantenga en secreto, la verdad, se sabe que pienso en ella. Las señales de humo que traduzco de las nubes me dicen que se encuentra bien, la pipa que me regaló sirve para regresarle las señales. Espero le lleguen también, espero que llegue mi amor por ella y mi deseo de estar con ella.

Tendré que saltar al mar infestado de tiburones pero, la verdad, no importa enfrentarme con el kraken con tal de verla.

Tendré que permanecer fuerte por mi tripulación, no sé cuánto más logre contenerme.

jueves, 3 de junio de 2010

Bitácora del capitan 03062010

El camino que decidí tomar junto con mi tripulación parece que estará lleno de trampas, y jugarretas. Hace dos días que zarpamos desde el puerto del olvido con destino a la liberación y ya hemos sido tentados por el demonio más de una vez. Mis pensamientos no se apartan de ella. Mi deseo de estar a su lado tendré que tragármelo por un tiempo para seguir con la proeza, si no, tendré problemas con mi tripulación. El encargado de la vida en sociedad se está volviendo un poco loco, Christian, como le dicen algunos, está queriendo siempre contactar al mundo desde sus aparatos extraños que siempre cargaba, lo que él no sabe es que sólo funcionan los teléfonos en este lado del destino. Cr0a el encargado del desfogue a cada minuto tiene la sensación de que algo malo pasará si no se libera. Y yo, el capitán, estoy a punto de voltear el timón para regresar a verla. Por suerte las provisiones fueron bastas, un beso de ella me dará cuerda para surcar los 7 mares de ida y vuelta.


Espero que los víveres sean suficientes, por lo pronto la tripulación parece estar tranquila, sólo es el tercer día y aún no han armado un motín.

domingo, 30 de mayo de 2010

Hoy...


Hoy tengo ganas de escribirte, de maldecirte, de maldecir tu nombre, de odiarte, de simplemente ya no quererte, de estar bien, de estar contigo, de estar a tu lado, de estar sin mi. De traducir mi tristeza en bienestar, de borrar mi amargura, de borrar mis errores, de tenerte entre mis brazos, de sancionar al pasado por no haberte conocido antes, de derrocar lo establecido, de partir su cara, de besar tu rostro, de rozar tu mano, de tomar tu cintura, de abrazar tu aroma, de impregnarme de ti, de poder regresar el tiempo, de amarte. De verter todo el amor que siento por ti en un jarron, beberlo y que nadie más supiera que fue eso que sentí por ti. De todo esto y más tengo ganas, pero, de ahí no pasará, de ganas y puras ganas.

Hoy mi mundo se queda sin ti, hoy mi vida yace sin mi, hoy tan sólo hoy quisiera estar perdido y no haberte encontrado jamás.

martes, 18 de mayo de 2010

Alma de extraño.


La sensación de exterioridad de mi espíritu y mi sistema sensorial se ha postrado en la yema de mis dedos. Todo lo que antes era claridad ahora es sólo un punto más en la pared de mis recuerdos. Salir de mi, dejar de ser yo y convertirme en algo que nunca supe, que nunca sabré, que quizás, esté escondido bajo mi párpado y ahora que está a punto de tomar el control no se puede detener, no sabe que quiere, sólo canta, brinca, baila, danza, danza con la sombra de tus ojos y el olor de tu cabello. Danza sin parar, danza libre, danza al compás de los latidos de mi corazón. Tus ojos, pistolas que me hielan la sangre, que me paran los latidos y, a su parpadeo, hacen explotar mi corazón en un latido arrítmico, similar al aleteo de un colibrí. Me miran, se postran en mis ojos, absorbo cada detalle, cada recuerdo que en ellos está grabado, los ríos de lágrimas secas, lagunas tristes, mares felices; inclusive, ese sendero que no se ha atrevido a aparecer. Lo memorizo, al final decaigo. Lo que fui ya no soy, ya no eres, ya no somos, sólo soy un cuerpo vacío en un el panal del olvido y, los recuerdos; zumbando y acumulándose para explotar. Quiero anclarme a tu risa, a tus ojos, a tu cuerpo, a tus labios. Labios que juegan conmigo, que susurran al viento palabras que no comprendo, palabras que no existen, palabras que no dices. Tus labios, solo yo y tus labios.

sábado, 15 de mayo de 2010

El arte de cagarla.

Si bien la humanidad la ha cagado desde sus inicios. Y, siempre está el imbécil que caga todo a su al rededor, aquel que tiene manos de estómago, torpe como únicamente él puede serlo, el sujeto que presionó el botón rojo por "accidente". Todos pensarán que es pura suerte, mala suerte la suya, está salado. Pero no. Existe todo un proceso mental para cagar las cosas, todo un arte para cagarla. Y, por lo general, es eso que más deseas lo que cagas, esos momentos que más añoras son en los que terminas haciendo el peor de los ridículos y cagándola.

Existe también el que cree que la caga, el que siempre está pensando en no cagar las cosas, el que hace las cosas, piensa y le da mil veces vueltas en su cabeza a los hechos pensando que la cagó y destrozó todo anhelo, sin darse cuenta que las cosas no son como él las imagina.

Cagadores, cagados y caguengues; Disfrutemos de nuestras cagadas, vivámoslas, aprendamos de ellas y, ¡procuremos ya no cagarla tanto!.

jueves, 15 de abril de 2010

La realidad sin dormir.


¿Cuántas veces te has quedado sin dormir por darle vueltas a algo en tu cabeza?, ¿Cuántas sensaciones te han quitado el sueño y simplemente te mantienen viendo el techo?, ¿Qué te mantiene en vela?, ¿Qué -o en este caso quién- te roba el sueño por las noches? Cuántas preguntas relacionadas a lo mismo; el insomnio, el desvelo, la angustia o simplemente el deseo de no dormir. Una de las mejores cosas y también de las peores que te pueden pasar en la vida. Quitarte el sueño es una cualidad de esas personas o acciones que nos dan una alegría mezclada con tristeza y una pizca de melancolía. Tú cerebro suelta un coctel de hormonas que te mantiene drogado y en un estado de estupidez, y también puede soltar una bomba de angustias.

Cómo es posible que una acción tan simple como arañar tu espalda te quite el sueño, ¿cuánto poder le das a esa persona para que con una pequeña acción te mantenga dopado? Quizás no sea sólo la acción sino también el deseo que se tenga a esa acción.

La realidad sin dormir puede tener dos tipos de lentes, el primero el feliz, que aunque estés cansado te mantienes con una sonrisa de oreja a oreja en el día, y el triste, que es provocado por angustias, te mantiene ido, pensativo y hasta depresivo. En el primer caso el tiempo pasa muy rápido, en el segundo muy lento. En el primero ves el vaso medio lleno, en la segunda a veces ni ves el vaso. En el primero quieres sacar lo que llevas dentro, en el segundo no quieres que nadie se entere.

La realidad siempre está alterada por los sentidos y tú, ¿cómo la alteras?

El tamaño sí importa.


La premisa de todo esto viene del falso -ahora verdadero- eufemismo de que el tamaño sí importa -por lo pronto no hablaré de temas fálicos, hablaré simplemente de el tamaño del cuerpo en general. Al estar en México donde la estatura promedio en los hombres es de 163 centímetros y en las mujeres es de 151 cm medir 190 centímetros puede llegar a ser complicado y a su vez divertido. Las complicaciones llegan a la hora de buscar ropa, la talla 38x34 en pantalones no es la más común que digamos, las playeras grandes y a veces las extra grandes tienden a venir reducidas y por lo general son muy malos los diseños, el calzado es otro problema tener un pie ancho y a su vez largo es difícil, calzar del 12.5 -32- limita demasiado la búsqueda de un calzado adecuado para la vida diaria.

Pese a todo lo malo que pueda tener salir del promedio en cuando a aspecto corporal se refiera, hay cosas buenas -sí serán muy sosas y algunas hasta absurdas pero buenas al fin-, como alcanzar la taza que está en el rincón, alcanzar las especias que están hasta arriba y al fondo de la alacena, matar un insecto volador que se fue al techo, levantar los plafones para ver que hay atrás de ellos, bajar las cortinas de un local, poder respirar -aunque a veces sean cabellos de personas que están delante de ti- y ver en los concierto, entre otras muchas cosas mensas que uno puede hacer. Esto último me lleva a una de las peores cosas del tamaño, estorbar; al estar con un grupo de personas las cuales son por lo general de baja estatura, hay que agacharse para escuchar, y a veces esto genera que las personas se sientan incómodas o que estorbes la pasadera de personas, cuando hay espacios reducidos para pasar los demás pueden a veces hacerse pequeños, inclusive pueden agacharse fácilmente, uno tiene que buscar una ruta alterna, en fin un montón de cosas absurdas y sin sentido sobre el tamaño.

A veces tiendo a maldecir mi tamaño, otras a bendecirlo, pero el común denominador es que siempre llego a estorbar al mundo a mi alrededor.