domingo, 13 de junio de 2010

Bitácora del capitán 13062010

Las bajas que he sufrido han sido notorias, sin contar imperdonables para mi tripulación, Temo por un motín, pero, por lo pronto, todo sigue marchando en orden pero no como debería marchar. Retomando el tema de las bajas, tuvimos que hacer un ritual de un funeral vikingo para la consumación de la música, esa cajita musical con música robada, bueno, compartida por el contramaestre Casillas dejó este mundo, sus platos colisionaron y su contenido se destrozó cual terrón de arena. También, al parecer, tendremos que hacer un funeral japones para mi radio con tierra, al parecer murió y sólo quiere hacer llamadas pero no recibirlas.

Los chicos, sudorosos y apáticos están perdiendo la fe, me uno a su pérdida de fe pero, debo de permanecer fuerte por ellos. La verdad no lo lograré, tomaré el timón por sorpresa y cambiaré de rumbo repentinamente, la escritura no es igual, el deseo de tenerla en mis brazos es cada vez más fuerte y, la verdad, creo que su cariño por mí se ha borrado. Ahora creo que mi decisión ha sido una estupidez.

Sin novedades un grupo de termitas al parecer se ha estado comiendo la madera del barco. Las decisiones de zarpar viene con un gran sacrificio, y ahora tendré que hacer más sacrificios. El único beneficiado de todo esto ha sido mi lectura y la espada de mantequilla.

El mar es muy solo sin tu presencia en mi vida, te extraño y no soporto más la soledad.

jueves, 10 de junio de 2010

Bitácora del capitán 10062010

Pareciera que estoy recorriendo caminos circulares en alta mar, ni siquiera mi brújula me dice donde estoy. Estoy perdido. No sé cómo llegué en donde me encuentro, sólo puedo seguir a delante y buscar la salida. No sé porqué decidí zarpar, ni mucho menos sé cómo se encuentra ella. No sé si me extraña, si me odia, si me quiere, si lo pensaría, si me seguiría, no lo sé. Dejar de lado parte de mi vida para buscar una "paz" parece ahora, en alta mar, una verdadera estupidez. No llevo ni diez días fuera y ya he soltado varios mensajes en botellas de ron vacías al mar, varias señales de humo enviadas, inclusive una bengala para pedir su ayuda.

La verdad creo que faltan barcos a mi alrededor, falta también gente de mi tripulación. Una sóla persona no puede tripular este gran barco y menos si esta persona se divide en tres para intentar sobre pasar la tempestad. ¿Dónde estarán los camaradas en estos momentos?, Acaso se olvidaron de como contactarme o, simplemente están navegando mejores mares. No lo sé, sólo sé que debo seguir adelante aunque me arranque un pedazo de alma día con día.

Mi libreta está vacía, no he podido traducir mis ideas a palabras escritas, al menos sé que no es demasiado tarde.

Aún no sé porque decidí zarpar.

lunes, 7 de junio de 2010

Bitácora del capitán 07062010

La tripulación se comporta bien, todo va viento en popa -al menos para ellos. Las noticias del exterior llegan con claridad, el telégrafo ha sido de gran ayuda, la comunicación con tierra es inevitable y está de más decirlo pero es extremadamente necesaria. Los "chicos" se comportan bien, aprendieron a contenerse y no buscar lo que hacían en tierra, me gustaría poder decir lo mismo. Las noches han sido largas, muy largas, el insomnio se ha apoderado de mi, y yo, cual marino loco y solitario sólo puedo pensar en ella, aunque lo mantenga en secreto, la verdad, se sabe que pienso en ella. Las señales de humo que traduzco de las nubes me dicen que se encuentra bien, la pipa que me regaló sirve para regresarle las señales. Espero le lleguen también, espero que llegue mi amor por ella y mi deseo de estar con ella.

Tendré que saltar al mar infestado de tiburones pero, la verdad, no importa enfrentarme con el kraken con tal de verla.

Tendré que permanecer fuerte por mi tripulación, no sé cuánto más logre contenerme.

jueves, 3 de junio de 2010

Bitácora del capitan 03062010

El camino que decidí tomar junto con mi tripulación parece que estará lleno de trampas, y jugarretas. Hace dos días que zarpamos desde el puerto del olvido con destino a la liberación y ya hemos sido tentados por el demonio más de una vez. Mis pensamientos no se apartan de ella. Mi deseo de estar a su lado tendré que tragármelo por un tiempo para seguir con la proeza, si no, tendré problemas con mi tripulación. El encargado de la vida en sociedad se está volviendo un poco loco, Christian, como le dicen algunos, está queriendo siempre contactar al mundo desde sus aparatos extraños que siempre cargaba, lo que él no sabe es que sólo funcionan los teléfonos en este lado del destino. Cr0a el encargado del desfogue a cada minuto tiene la sensación de que algo malo pasará si no se libera. Y yo, el capitán, estoy a punto de voltear el timón para regresar a verla. Por suerte las provisiones fueron bastas, un beso de ella me dará cuerda para surcar los 7 mares de ida y vuelta.


Espero que los víveres sean suficientes, por lo pronto la tripulación parece estar tranquila, sólo es el tercer día y aún no han armado un motín.

domingo, 30 de mayo de 2010

Hoy...


Hoy tengo ganas de escribirte, de maldecirte, de maldecir tu nombre, de odiarte, de simplemente ya no quererte, de estar bien, de estar contigo, de estar a tu lado, de estar sin mi. De traducir mi tristeza en bienestar, de borrar mi amargura, de borrar mis errores, de tenerte entre mis brazos, de sancionar al pasado por no haberte conocido antes, de derrocar lo establecido, de partir su cara, de besar tu rostro, de rozar tu mano, de tomar tu cintura, de abrazar tu aroma, de impregnarme de ti, de poder regresar el tiempo, de amarte. De verter todo el amor que siento por ti en un jarron, beberlo y que nadie más supiera que fue eso que sentí por ti. De todo esto y más tengo ganas, pero, de ahí no pasará, de ganas y puras ganas.

Hoy mi mundo se queda sin ti, hoy mi vida yace sin mi, hoy tan sólo hoy quisiera estar perdido y no haberte encontrado jamás.

martes, 18 de mayo de 2010

Alma de extraño.


La sensación de exterioridad de mi espíritu y mi sistema sensorial se ha postrado en la yema de mis dedos. Todo lo que antes era claridad ahora es sólo un punto más en la pared de mis recuerdos. Salir de mi, dejar de ser yo y convertirme en algo que nunca supe, que nunca sabré, que quizás, esté escondido bajo mi párpado y ahora que está a punto de tomar el control no se puede detener, no sabe que quiere, sólo canta, brinca, baila, danza, danza con la sombra de tus ojos y el olor de tu cabello. Danza sin parar, danza libre, danza al compás de los latidos de mi corazón. Tus ojos, pistolas que me hielan la sangre, que me paran los latidos y, a su parpadeo, hacen explotar mi corazón en un latido arrítmico, similar al aleteo de un colibrí. Me miran, se postran en mis ojos, absorbo cada detalle, cada recuerdo que en ellos está grabado, los ríos de lágrimas secas, lagunas tristes, mares felices; inclusive, ese sendero que no se ha atrevido a aparecer. Lo memorizo, al final decaigo. Lo que fui ya no soy, ya no eres, ya no somos, sólo soy un cuerpo vacío en un el panal del olvido y, los recuerdos; zumbando y acumulándose para explotar. Quiero anclarme a tu risa, a tus ojos, a tu cuerpo, a tus labios. Labios que juegan conmigo, que susurran al viento palabras que no comprendo, palabras que no existen, palabras que no dices. Tus labios, solo yo y tus labios.

sábado, 15 de mayo de 2010

El arte de cagarla.

Si bien la humanidad la ha cagado desde sus inicios. Y, siempre está el imbécil que caga todo a su al rededor, aquel que tiene manos de estómago, torpe como únicamente él puede serlo, el sujeto que presionó el botón rojo por "accidente". Todos pensarán que es pura suerte, mala suerte la suya, está salado. Pero no. Existe todo un proceso mental para cagar las cosas, todo un arte para cagarla. Y, por lo general, es eso que más deseas lo que cagas, esos momentos que más añoras son en los que terminas haciendo el peor de los ridículos y cagándola.

Existe también el que cree que la caga, el que siempre está pensando en no cagar las cosas, el que hace las cosas, piensa y le da mil veces vueltas en su cabeza a los hechos pensando que la cagó y destrozó todo anhelo, sin darse cuenta que las cosas no son como él las imagina.

Cagadores, cagados y caguengues; Disfrutemos de nuestras cagadas, vivámoslas, aprendamos de ellas y, ¡procuremos ya no cagarla tanto!.